Mi papá es un pirata. Pero sin loro, ni pata de palo, ni barco, ni tesoros...
Es un pirata más de sentarse en el sofá a ver el fútbol con su ojo bueno, de ponerse el chandal los domingos y sacar a pasear al perro, que come galletas, como buen perro de pirata.
Y cuando se enfada dice arrr! y te señala, y cierra su ojo de pirata. Pero se le pasa enseguida.
Mi papá es un pirata de verdad, pero se quitó el parche para no levantar sospechas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada